
Título original: Midnight in Paris.
Género: Fantasía, Comedia, Romance.
Calificación: Apta para todo público.
Duración: 100 minuntos.
Dirección: Woody Allen.
Guión: Woody Allen.
Reparto: Kathy Bates, Adrien Brody, Carla Bruni, Marion Cotillard, Rachel McAdams, Michael Sheen y Owen Wilson.
Medianoche en París es una comedia romántica con dotes de fantasía que transcurre en dos ciudades distintas.
Una de ellas es la París del siglo XXI, en la que el protagonista Gil Pender (Owen Wilson), un exitoso guionista hollywoodense, pasea bajo los dorados rayos de sol junto a su novia Inez (Rachel McAdams) sumido en un aire de inconformismo que lo lleva ha estar enemistado con su presente y a anhelar continuamente una era dorada que ya no existe, aferrado firmemente así a la romántica pero falsa idea de que todo tiempo pasado siempre fue mejor. En esta ciudad, Gil se siente incomprendido por su prometida, despreciado por sus suegros, y atosigado por Paul, el pedante pseudointelectual amigo de Inez. A tal punto que rehuye de ellos en numerosas ocasiones para así no tener que formar parte de los banales diálogos con aires de grandeza que estos personajes intercambian entre sí. Gil se entrega de este modo a caminar en soledad por las angostas calles de la ciudad de las luces, sumiéndose en una embelesante atmósfera que le resulta mucho más agradable.
La otra ciudad en la que transcurre la historia es la París de los años '20, que sólo cobra vida luego de que las campanadas de la iglesia anuncian la medianoche. Gil arriba a ella mediante un antiguo automóvil Peugeot Landaulet 184 que lo recoge siempre a la misma hora y por la misma calle y que lo transporta en el tiempo a la época dorada en la que los genios artistas que él tanto admira aún no han perecido. Así hacen acto de presencia una gran serie de personajes famosos, tales como Scott y Zelda Fitzgerald, Ernest Hemingway, Gertrude Stein, Pablo Picasso, Luis Buñuel, y muchos otros más, pudiéndo quizás tornarse hacia el final un tanto empalagoso el continuo desfile de personalidades perdidas en el tiempo.
Debe destacarse lo impecable del vestuario y de la recreación del París de principios del siglo XX, gozando la película de una fotografía tan perfecta y detallista que nos hace querer unirnos a Gil en aquel viaje de fantasía. Los diálogos son correctos y los pequeños momentos de comedia roban una suave sonrisa al espectador, logrando ser así una película de comedia que no necesariamente tiene que ser categorizada dentro de ese género.
Medianoche en París es una película que busca desmitificar el romanticismo que suele envolver al pasado, mostrándonos que como seres humanos estamos condenados a creer que el presente es tan plano como monótono y que el tiempo se ha llevado para siempre aquellos momentos dorados que nunca regresarán.
9 - Muy buena

9 - Muy buena
