Título original: The artist.
Género: Comedia, Drama, Romance.
Calificación: Apta para mayores de 13 años.
Duración: 100 min.
Dirección: Michel Hazanavicius.
Guión: Michel Hazanavicius.
Reparto: Jean Dujardin, Berenice Bejo, James Cromwell y John Goodman.
Nuestro protagonista es George Valentin (Jean Dujardin), una estrella del cine mudo que, junto con el ocaso de este tipo de películas hacia finales de los años '20, ve mermada drásticamente su carrera como actor. Paralelamente, una joven muchacha que comenzó como extra en las películas de George, alcanza la cima del estrellato en el novedoso y avasallante cine sonoro.
El artista cuenta así con una historia pocas veces relatada como eje principal. Simple tal vez, pero tan real como original. Si bien esta misma historia podría haber sido contada con sonido y en colores, Hazanavicius decidió darle aún más enfásis al arrebatarle al film los dos más grandes avances que la tecnología ha sabido brindar a la industria, privando así al espectador de los estímulos audiovisuales a los que se encuentra tan acostumbrado a experimentar y asumiendo de este modo un enorme riesgo con su apuesta. Sin embargo, y si bien año tras año suelo diferir con su elección, esta vez La Academia ha acertado al premiar a El artista como la mejor película de 2011.
El film cuenta con una ambientación extraordinaria, pues no solo la carrocería y el vestuario nos transportan hacia atrás en el tiempo, sino que cada ínfimo detalle se encuentra tan perfectamente cuidado que hasta pareciera tratarse, sino fuera por la evidente mejora en la calidad de imagen, de una película más de entre las de antaño. Jean Dujardin se luce en su actuación y los numerosos premios obtenidos, entre los que destacan el Globo de Oro y el Óscar, hablan por sí mismos, hasta tal punto que incluso su sonrisa pareciera ser el hilo conductor de la película, tan alegre al inicio y repleta de melancólica hacia el final. Uggy, el perrito que acompaña a George en todo momento, es un ingrediente que adiciona gran intensidad a las escenas drámaticas y cuya simpatía da origen a algunas sonrisas, resultando su inclusión tan acertada como ninguna otra.
La escena final es criticada por algunos de los detractores de este espectacular film, pues algunos sostienen que carece de un un sonido innecesario y otros que se hubiese causado mayor impacto si se hubiese adherido color a ella. En lo personal creo que la aparición del sonido no podría ser más atinada, pues representa el momento preciso en que George decide finalmente dejar de lado su orgullo ("George, ¿por qué te niegas a hablar?"). El color, por su parte, es irrelevante. La trama del film nunca se centra en el color, sino en el sonido. Adherir color cuando jamás se ha hablado de él habría causado impacto, sí, pero seguramente habría sido un recurso poco coherente y, por ende, una posible metida de pata.
El film de Hazanavicius nos hace pensar en lo mucho que ha cambiado todo a lo largo de los años desde que los hermanos Lumiere hicieron posible la proyección cinematográfica, y también en cuan diferente es hoy acudir al cine respecto de aquellos tiempos en los que era una orquesta en vivo la que daba música a la historia que se contaba en la pantalla grande.
10 - Excelente

El film cuenta con una ambientación extraordinaria, pues no solo la carrocería y el vestuario nos transportan hacia atrás en el tiempo, sino que cada ínfimo detalle se encuentra tan perfectamente cuidado que hasta pareciera tratarse, sino fuera por la evidente mejora en la calidad de imagen, de una película más de entre las de antaño. Jean Dujardin se luce en su actuación y los numerosos premios obtenidos, entre los que destacan el Globo de Oro y el Óscar, hablan por sí mismos, hasta tal punto que incluso su sonrisa pareciera ser el hilo conductor de la película, tan alegre al inicio y repleta de melancólica hacia el final. Uggy, el perrito que acompaña a George en todo momento, es un ingrediente que adiciona gran intensidad a las escenas drámaticas y cuya simpatía da origen a algunas sonrisas, resultando su inclusión tan acertada como ninguna otra.
El film de Hazanavicius nos hace pensar en lo mucho que ha cambiado todo a lo largo de los años desde que los hermanos Lumiere hicieron posible la proyección cinematográfica, y también en cuan diferente es hoy acudir al cine respecto de aquellos tiempos en los que era una orquesta en vivo la que daba música a la historia que se contaba en la pantalla grande.
10 - Excelente

